Como ya sabemos la nevera es un electrodoméstico fundamental en cualquier cocina de una vivienda moderna. En ella almacenamos los alimentos y productos que requieren baja temperatura para mantenerlos en buen estado para su posterior consumo.
Uno de los componentes esenciales de este aparato son las juntas de goma de la puerta de la nevera, ya que nos permite conservar la temperatura intera gracias su cierre hermético, impidiendo así que no haya perdidas de frío. Por tanto, esta pieza es obligatoria para el óptimo funcionamiento del electrodoméstico.
Las averías en las neveras ocurren debido a un uso inadecuado o por simple cumplimiento de la vida útil de sus partes. Siempre es importante conocer cómo funciona nuestro frigorífico para detectar a tiempo cualquier problema que le pueda afectar. Una temperatura incorrecta, ruidos extraños o perdida de agua, son indicativos de que alguna cosa no funciona bien y requiere reparación. Entre las averías más comunes están:
De esta pequeña lista, vamos a enfocarnos en la junta o goma puerta de la nevera. Como aspecto positivo podemos destacar que la gravedad de esta pieza es relativa y la podremos detectar facilmente a simple vista. Con un simple chequeo visual y táctil nosotros mismos podremos evaluar si hay una rotura o el burlete se ha dado de si y es necesario cambiarlo por uno de nuevo. Opcionalmente, aconsejamos prevenir los fallos del frigorífico solicitando periódicamente una revisión general por parte de un técnico especialista en refrigeración, pero en este caso concreto bastará con nuestro propio criterio para llegar a una conclusión.
Cada cierto tiempo es recomendable revisar el burlete de la puerta del congelador para detallar su estado. Siempre será necesario comprar una goma de nevera nueva si observamos cualquiera de las siguientes características:
Para evaluar si la junta cierra bien herméticamente podemos prensar un papel entre la goma y el marco del frigorífico. A continuación, y justo después de cerrar la puerta, lo podemos sacar fácilmente, es señal de que el burlete no está cumpliendo su tarea. Así pues, será necesario sustituir la goma vieja y comprar un junta nueva para el frigorífico.
Si la goma del refrigerador no tiene grietas profundas o por falta de mantenimiento se ha endurecido, es posible repararla y dejarla como nueva. Para hacerlo podemos intentar los siguientes consejos:
Para prevenir el desgaste de la junta de goma de la puerta de la nevera sugerimos limpiarla con jabón suave y un cepillo de dientes cada 3 meses y aplicarle vaselina para su mantenimiento. Además, es muy aconsejable tomar la puerta desde el pomo o maneta cada vez que abrimos la nevera.
Sustituir, por ejemplo, la goma nevera Balay o cualquier otra marca, en realidad es un trabajo muy sencillo y cualquiera puede hacerlo. No está de más confiar en un técnico especialista para asegurarnos de que la goma quede perfectamente colocada, pero si contamos con el tiempo, la destreza y los conocimientos básicos, además de un destornillador, debemos hacer lo siguiente:
Es increíble que una simple goma de puerta para frigorífico sea imprescindible para el buen funcionamiento de nuestro electrodoméstico. Tal y como hemos explicado, su función es la de mantener una temperatura predeterminada en su interior. El cierre hermético de la nevera impide la sobrecarga de trabajo del sistema de refrigeración, lo cual se refleja en un óptimo consumo de energía. En conclusión, tendremos alimentos perfectamente refrigerados y ahorro en la factura de electricidad al conservar el buen estado de la goma de nuestro frigorífico.
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